Cuando estamos con un cliente, empleemos o no las mejores técnicas de venta, siempre se produce una compra; o él adquiere tu producto o servicio o tú te quedas sus excusas.

Seguramente, te encantaría ser el ganador en esa transacción, pero hay muchos factores y variables que debes controlar para llegar hasta ese punto.

Técnicas de venta fundamentales

– En primer lugar, no te enfoques en el producto, es mejor que hagas hincapié en la marca y en las necesidades que esta puede cubrir. Tu cliente querrá respuestas.

– Establecer prioridades, las de nuestro cliente objetivo, por supuesto, del tipo cuándo suele comprar (si hay estacionalidad), qué cantidades de producto adquiere y en qué sector se encuentra. Crearnos un perfil.

– El siguiente paso será diseñar una estrategia por sectores o de manera individual.

– La consecución lógica será aprender todo lo necesario sobre el sector empresarial en el que se encuentran nuestros clientes. Con vistas a las posibles reuniones, debemos tener argumentos suficientes para aportar seguridad a nuestros consumidores.

– El seguimiento es fundamental, llegados a este punto. Debemos mostrar interés real, preocuparnos por si la calidad de nuestros productos está a la altura de las expectativas y ofrecer respuestas, alternativas y nuevas ofertas.

La fidelización de nuestros compradores debe ser el principal objetivo, porque una persona satisfecha nos recomienda y funciona como un comercial gratuito que nos puede traer a más interesados.

Más armas

A veces, una presentación de ventas se complica porque no tenemos las respuestas, porque no podemos adaptarnos a las necesidades del cliente o porque el precio no se ajusta a sus expectativas. Debes tener presente que hay cinco caminos que te llevarán al éxito: tener el mejor producto, ser el más barato, ser el más rápido, estar en el lugar en el que se encuentran tus clientes y disponer de la formación adecuada en técnicas de ventas y marketing.

 



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