La resiliencia es la capacidad que como ser humano tienes para superarte a ti mismo. Desde el punto de vista de la superación personal, es una habilidad de desarrollo que te permite integrar lo vivido siempre desde la perspectiva del aprendizaje.

Actitud positiva

El significado de la resiliencia es la virtud necesaria no solo en el plano personal, sino también en el profesional. En el contexto profesional existe incertidumbre, esfuerzo y situaciones de máxima exigencia.

Existen muchos detalles que quedan fuera de tu campo de actuación. Sin embargo, si te enfocas en todo lo que no puedes gestionar, sufres ansiedad. Por el contrario, para ser resiliente debes tomar las decisiones, centrándote en aquello que depende de ti. De este modo, tomas el control de tu carrera.

Compañerismo en la oficina

Por otra parte, la resiliencia es paralela a las relaciones personales. Es fundamental que cultives el compañerismo en la oficina para tener apoyos emocionales en el entorno de trabajo. Cuando te sientes bien en el equipo, tu nivel de motivación aumenta. Es evidente que no vas a tener el mismo nivel de confianza con todos los compañeros, sin embargo, si tienes uno o dos apoyos personales, vas a notar un gran refuerzo emocional.

El entorno laboral actual es muy exigente. Sin embargo, es fundamental que pongas límites al trabajo para buscar el equilibrio con el tiempo de ocio del fin de semana. Practicar tus aficiones te permite fortalecer tu resiliencia al retomar la rutina del lunes con energía renovada.

Formación continua

¿Y qué es la resiliencia? Salir de la zona de confort.  La formación continua es básica para elevar la resiliencia en el trabajo, puesto que el conocimiento es una preparación para la experiencia laboral. De este modo, la formación te ayuda a ganar autoestima al sentirte más capacitado y preparado. Desarrolla esta capacidad en tu empresa a través de los masters en Recursos Humanos que ESERP te ofrece.

 

 

 



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