Visita a Segovia por los alumnos de 1º y 3º de Turismo de ESERP - El blog de ESERP

Visita a Segovia por los alumnos de 1º y 3º de Turismo de ESERP

13 diciembre 2017

Segovia una d las ciudades Patrimonio de la Humanidad más deslumbrantes de España nos muestra sus encantos a través de sus monumentos y calles que nos permite hacer un recorrido por la historia de nuestra cultura a través de sus obras de Arte.

Una ciudad cuya población quiere mostrar al turismo sus embrujos artísticos y culturales que hacen de la villa algo singular: Un paseo por la historia artística que los Alumnos de turismo de ESERP  que disfrutaron en un día despejado de invierno  con una magnifica luz propia del Olimpo. Un paseo por la Historia a través de monumentos que nos trasladaron a la ciudad Romana de Segovia, a los barrios románicos cristianos y judíos del siglo XII, a los palacios castellanos del XIV y XV, sin olvidarnos de dos magnificentes obras como la Catedral tardogótica y el restaurado Alcázar, por los que pasaron significativos acontecimientos históricos que pusieron a  Segovia en un lugar singular de la historia de España.

La visita comienza en la  Iglesia de San Millán, templo clave del románico segoviano… posiblemente origen de la tipología de edificios litúrgicos del siglo XII en la villa. Su disposición de los pórticos laterales, la posible preexistencia de la torre que condicionó la construcción del templo del siglo XII y las cuatro cabeceras, sin olvidarnos de la antigua techumbre de madera y el cimborrio de nervios califales,  hacen de este edificio un ejemplo singular en todo el románico español.

La próxima parada fue en la plaza de Azoguejo, donde se ubica el legendario acueducto, de tiempos de Trajano, (s. II),  que evoca la grandeza de la villa castellana, cuna del gran Teodosio, pues si bien, se dice que Roma dio el Acueducto a ella, Segovia le  dio a uno de sus más grandes emperadores, Teodosio I, ‘el grande’. Uno de los tramos de acueducto más emblemáticos de España y de Europa, posiblemente el mejor  edificado  en su época y conservado en la actualidad. Un ejemplo que muestra la complejidad que existe para la conservación y rehabilitación de arquitecturas singulares.

En la  Iglesia de San Justo y Pastor, otro ejemplo de tardorománico segoviano se pueden observar muchas actuaciones del hombre a lo largo de la historia, un ejercicio de percepción visual que sirvió a los alumnos como ejemplo de lecturas de edificios históricos. Arquitectónicamente es un edificio que no representa uno de los mejores ejemplos  a la hora de valorar la fábrica constructiva pero en cambio nos muestra  una infinidad de transformaciones y mutilaciones que el edificio sufrió a lo largo de su historia. Podemos destacar una de las pocas pinturas murales que se conservan en la ciudad de gran calidad iconográfica.  También  se encuentra el Cristo de los Gascones, de procedencia incierta, que, según cuenta la leyenda, trajo una mula, desde la Alsacia francesa, hasta Segovia, y aquí se quedó, siendo el origen y razón de la construcción del templo.

Bordeando el recinto amurallado de la villa, que recientemente ha recuperado su grandiosidad arquitectónica gracias a actuaciones de limpieza y conservación realizadas con muy buen criterio llegamos al  antiguo Convento de los dominicos, Santa Cruz La Real. Es la siguiente parada,  de característica  portada  de gótico Isabelino, o gótico flamígero caracterizado por su recreación decorativa con nervios cóncavos y convexos que hacen de estos modelos  de fachada retablos únicos en el mundo del gótico (hoy sede de la IE).  Frente  a su fachada emblemática se escenificó la idea de arte y leyenda mostrando como un bien patrimonial como este, puede ir acompañado de una leyenda que incrementa su valor cultural.  El edificio refrenda la  leyenda de aquella calle, llamada ‘Mal consejo’, un sacristán’ y un judío, que da origen a la típica fiesta segoviana de la ‘Catorcena’. Hay que hacer mención a que, uno de sus más tétricos regentes del Monasterio, fue Fray Tomás de Torquemada, el inquisidor, y, de quien lo fundó, Santo Domingo de Guzmán, a principios de  siglo XIII, se conserva la cueva donde el ermitaño moraba, a su llegada a  la villa, allá por el siglo citado.

Volviendo a la ciudadela, nos presentamos en el Corpus Crhisti o antigua Sinagoga de la Ciudad, haciendo nos recordar el pasado de una importante y significativa población de origen sefardí, como se puede apreciar en la herencia des esgrafiado segoviano. Un edificio que nos recuerda a la también sinagoga toledana de la virgen blanca, la cual también corrió el mismo camino transformándose en iglesia. En este caso un edificio que tras un derrumbe significativo sufrió una rehabilitación de una gran calidad que nos permite apreciar la pervivencia de los modelos islamistas en tierras de repoblación.

Tributo rinde la Plaza de las sirenas,  (Medina del Campo), que es el paso siguiente, aunque en realidad son esfinges, a un grande, Juan Bravo, que, junto a dos ‘calles’ más (Padilla y Maldonado), se erigió en caudillo de los comuneros y puso en jaque a Cárlos I, en aquella  trágica revuelta de los llamados ‘comuneros’.

Plaza en la que podemos apreciar diversos edificios históricos emblemáticos, podemos apreciar la Iglesia de san Martín de Tours, que al igual que otras iglesias románicas segovianas nos enamora no por su propia imagen si no por la cantidad de modificaciones que vivió a lo largo de su vida que nos adentra en una perturbadora investigación descriptiva…

Desde la misma plaza podemos ver tres edificios  emblemáticos de la nobleza castellana de los siglos XV-XVI, el Torreón de Lozoya, La Casa de Bornos y la casa Solier.

No podemos olvidarnos de la casa de los Picos, uno de los más emblemáticos ejemplos  de arquitectura palatina renacentista, española. En nuestro recorrido no podíamos obviar la catedral, un edificio tardogótico realizado bajo las trazas de uno de los mejores arquitectos del siglo XV y principios del XVI como fue Rodrigo Gil de Hontañon, uno de los continuadores del estilo gótico en plena irrupción del renacimiento italiano. Su grandiosidad interior contrasta con la imagen de proporcionalidad arquitectónica exterior. Podemos destacar sus significativas  bóvedas de treceletes  tan características en los diseños de Gil de Hontañon y el acceso al claustro traído de la antigua catedral  relacionado con otro de los arquitectos más emblemáticos del reinado de Isabel I de Castilla, Juan Guas.

Desde la catedral pudimos dar un agradable paseo hasta llegar al Alcázar, por el barrio de la judería, uno de los mejor conservados de España, en el que pudimos apreciar varias de las portadas de acceso a las viviendas que nos recordaban a las portadas de las iglesias románicas con sus jambas y arquivoltas tan propias de este estilo artístico.

El Alcázar,  situado entre la confluencia de los ríos Eresma y Clamores, hoy reconstruido, por donde pasaron varios reyes como Alfonso VI, Alfonso X , los Reyes Católicos y Felipe II entre otros, y donde se encuentra la estatua del más noble rey castellano, Alfonso VIII. El 6 de marzo de 1862 el Alcázar sufrió un incendio que le destruyó en su totalidad a excepción de un cuadro de Carduccio. La reconstrucción no se inició hasta 20 años por los arquitectos Joaquín de Odriozola, Antonio Bermejo siguiendo dejándonos una de las  mejores reconstrucciones historicistas. Desde los miradores del Parque de Fernando VII, nos encaminamos hacia la Vera Cruz, que,  es testimonio de caballeros del Santo Sepulcro, que, al paso de los senderos de Zamarramala, dejaron constancia de su presencia, una de las más emblemáticas iglesias de toda Segovia gracias a su estructura circular y a su simbología arquitectónica tan ligada al santo sepulcro y a las órdenes militares del medievo.

Los arrabales de  San Marcos asoman, desde Peñas Grajeras, por las que despeñaron a aquella judía, Esther, que quiso ser cristiana,  (Leyenda de María del  Salto), y que la patrona, (V. de la Fuencisla), acogió en su seno y depositó en el suelo, sin daño alguno, cerca del antiguo monasterio de Rocamador, hoy Convento de los Carmelitas.

Lamentablemente el frio, la lluvia y el tiempo se nos echaron encima y nos dejamos muchas cosas por ver para un próximo viaje.

 

Dr. Alejandro Barceló Hernando /Prof. Rafael Luis Herrero

 

 

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