El objetivo de las empresas no siempre es vender. O, al menos, no únicamente. Muchas compañías llevan a cabo otro tipo de estrategias con las que consiguen alcanzar su filosofía de negocio y además, crecer. Y, para ello, es muy importante la inversión destinada a la innovación y el desarrollo.
Las empresas son cada vez más conscientes de su importancia, aunque no siempre lo consiguen. Gracias al informe 2015 Global Innovation 1000, elaborado por Strategy&, la consultora estratégica de PwC., hemos podido conocer qué empresas son las que más invierten en investigación y desarrollo a nivel mundial.
Telefónica entre las empresas más innovadoras de España y del mundo
En esta clasificación, sólo las empresas españolas como Telefónica (94), Amadeus (230), Indra (427), Grifols (458), Acciona (468), Iberdrola (479), Almirall (725) y Repsol (812), ocupan un lugar en el ranking. Telefónica se ha convertido en la tercera compañía de su sector que más invierte en I+D en el mundo. Pero aun así, y aunque se encuentra entre los cien primeros puestos y ha mejorado su posición respecto a otros años, a España aún le queda mucho para alcanzar a los principales países europeos. Y es que, en lo que a inversión en I+D se refiere, la media europea es de 13.350 millones de dólares. Y en España, las ocho empresas clasificadas invirtieron solamente 3.300 millones. Pero, como bien se afirma en esta edición del Global Innovation 1000, “no necesariamente las empresas que más destinan en I+D son las más innovadoras”.

Así, podemos ver cómo, mientras el informe indica que las compañías que más invierten en I+D son Volkswagen (15.300 millones de dólares), Samsung (14.100) e Intel (11.500), las empresas consideradas más innovadoras son Apple, Google y Tesla, según un estudio realizado a 368 líderes de innovación. Y es que, como indican los autores del estudio, ser más o menos innovador «no sólo tiene que ver con la cantidad de dinero que se invierte, sino en cómo se hace, se articula y se gestiona la innovación dentro de una compañía».
Sabiendo que el dinero no lo es todo, las empresas españolas tendrán que ponerse manos a la obra para conseguir mejorar sus puestos en la clasificación del próximo año.

