Entrevista a Adrian Jofre, presidente del gabinete de incidencia pública beBarlet

Entrevista Adrian Jofre Bosch: “Quería hacer cosas que tuvieran impacto, y fundamos beBartlet porque queríamos ayudar a líderes, empresas y organizaciones a transformar el futuro”

15 julio 2022

Adrian Jofre Bosch, socio y presidente del gabinete de incidencia pública beBartlet, ofreció este curso para los alumnos de eserp una sesión donde se cubrían aspectos como las diferencias entre lobby e incidencia pública, el impacto de la comunicación en los procesos de toma de decisión, la importancia del contexto social en una negociación o sobre cómo las percepciones condicionan cada vez más realidad.

Todos los aspectos anteriormente descritos, así como el éxito de beBartlet, empresa que se lanzó poco antes de la época más dura de la pandemia con el posterior Estado de Alarma, se analizan en esta entrevista que habla además de los proyectos de la compañía y de su filosofía entorno a generar impacto en la sociedad.

  • beBartlet nació poco antes de la pandemia y en 2021 ya recuperasteis el total de la inversión. ¿Cómo ha sido esto posible? ¿Cuál ha sido la clave del éxito?

Nuestra presentación en Madrid fue apenas dos semanas antes de que se decretara el Estado de Alarma. Empezamos esa semana poniéndonos en contacto con algunos potenciales clientes por videoconferencia proponiendo campañas sobre qué hacer en ese escenario. A medida que pasaban los días empezamos a visualizar por su dimensión que, si en esta crisis algunas empresas cometían los mismos errores que en la anterior, no solo acabaría perjudicada su reputación, sino que afectaría a todos: a empresas, instituciones y ciudadanos. La crisis evidenció que el motivo por el que nacimos tenía sentido. Las empresas deben asumir un compromiso público

Dos años después, y con la peor crisis en un siglo mediante, seguimos aquí, con un equipo que no para de crecer, trabajando mano a mano con referentes inspiradores para nosotros como lo son nuestros asesores Carles Campuzano, Cristina Monge, Javier Puig, Jorge Díaz Lanchas o Carina Mejías, y con grandes proyectos a nuestras espaldas.

  • ¿Cómo y por qué te decides a lanzar beBartlet? ¿Qué es lo que te motivó a impulsar la compañía?

Cuando volví a España después de estudiar en Columbia tenía claro una cosa: quería hacer cosas que tuvieran impacto.

Estuve unos meses desarrollando por mi cuenta un proyecto de consultoría en materia de negociación y empecé a ser profesor asociado en instituciones académicas. En ese tiempo, también me convertí en árbitro del Ministerio de Justicia para procesos de mediación, donde visualicé claramente que el gran valor de la negociación y la resolución de conflictos estaba en el desarrollo de las políticas públicas y de los grandes debates que estamos viviendo como país.

Fundamos beBartlet porque queríamos ayudar a líderes, empresas y organizaciones a transformar el futuro. Y porque queríamos acompañarlos en ese proceso y dedicar nuestro tiempo a apoyar proyectos en los que creemos.

  • ¿Por qué el nombre de beBartlet para la consultora?

El nombre es un homenaje y un guiño a un personaje de ficción, el presidente Bartlet de la serie El Ala Oeste de la Casa Blanca. Un personaje excepcional, porque es presidente de los Estados Unidos y también es Premio Nobel. Parece hasta inverosímil. En un momento de su carrera política, Barlet lo quiere dejar todo. Tiene un debate con su jefe de gabinete y este convence al presidente de seguir. Diseña una estrategia bajo el título “Let Bartlet, be Bartlet”, “Dejad que Bartlet sea Bartlet”. Sé tú mismo, en definitiva. Me parece que explica muy bien parte del trabajo que hacemos, ayudar a nuestros clientes a explicarse a sí mismos y a la sociedad cuál es su valor y cómo pueden contribuir a la búsqueda de soluciones a los mayores retos de la actualidad.

  • Uno de los proyectos más potentes de beBartlet es #NuevosLiderazgosbB. ¿En qué consiste este proyecto y cómo está creciendo?

El Observatorio #NuevosLiderazgosbB impulsado por Nacho Corredor es un espacio de diálogo intergeneracional y plural entre instituciones y sociedad civil. El sector privado debe preocuparse también por el futuro de España y por eso dedicamos mucho tiempo a este proyecto. Hemos logrado implicar en nuestras actividades a representantes diversos de la sociedad: la portavoz del Gobierno, la vicepresidenta Díaz, alcaldes, consejeros, diputados y eurodiputados de izquierdas y derechas. Pero también a empresas y organizaciones no gubernamentales. No hay ningún reto que pueda abordarse sin el diálogo entre muchas partes y sin empatía.

En los próximos meses iniciaremos varios grupos de reflexión estables en el tiempo con líderes emergentes para pensar cómo debe ser el Estado de bienestar del futuro. Las generaciones más jóvenes tenemos que pensar en el país que queremos construir para las próximas décadas y el sector público y privado podemos y debemos unirnos para alcanzar las grandes transformaciones.

  • ¿Cuál son los retos presentes (para este 2022) de beBartlet? ¿Y futuros?

En beBartlet seguiremos trabajando para consolidarnos como la consultora de incidencia pública de referencia en el ámbito de la transición ecológica, para ello acabamos de incorporar al equipo a Alejandro Labanda, así como en las otras dos áreas que marcarán nuestro futuro: la ciencia y la innovación y las políticas sociales. También seguiremos impulsando a los nuevos liderazgos de la sociedad civil y líderes institucionales en esos ámbitos para que sirvan como puente en el diálogo intra e intergeneracional. Nos queremos anticipar al futuro, participar en los principales debates que tenemos como sociedad y contribuir con ello a la transformación de nuestro país.

  • Habéis llegado para hacer ver que un nuevo modelo de incidencia pública es posible y rentable. ¿Podrías explicar cómo es y en qué consiste este modelo que proponéis?

En el último ejercicio triplicamos nuestra facturación y aumentamos considerablemente los beneficios respecto al anterior. Pero además de rentable, nosotros creemos que la actividad de una empresa puede desarrollarse teniendo un impacto positivo no solo para sus trabajadores y sus clientes, sino para la sociedad. Por ejemplo, nosotros tomamos la decisión de rechazar proyectos que consideramos que no aportan valor o, incluso, que creemos que tienen un impacto negativo. Eso va contra nuestra cuenta de resultados, pero estamos convencidos de que es posible desarrollar una dinámica donde tus clientes te elijan a ti, pero tú también a tus clientes, crecer, consolidar una posición en el mercado y creer en lo que haces en tu día a día.

  • beBartlet es una consultora que está liderada por gente joven, algo que no es tan habitual. ¿Lo veis como una ventaja competitiva o pensáis que puede no beneficiaros en algún momento?

El valor diferencial en beBartlet es nuestra visión generacional y nuestra elevada sensibilidad social. Hemos cambiado la lógica de la estructura de las compañías del sector no solo porque somos la única dirigida por millenials, sino porque hemos invertido la dinámica habitual. Tenemos una capa directiva joven y formada por personas que han destacado desde muy pronto y unos asesores muy senior y con décadas de experiencia. Una lógica muy intergeneracional. Además, tenemos un equipo transversal, donde hay economistas, periodistas, politólogos, juristas, internacionalistas y un ingeniero. Lo que nos une a todos es que somos personas con una sensibilidad social muy alta por la suma de nuestras experiencias en medios, en la universidad, en organizaciones no gubernamentales o en las instituciones. Analizar bien el contexto es fundamental para desarrollar cualquier estrategia. Y otro factor diferencial es que dedicamos tiempo de calidad a los proyectos. Tenemos muy claro que el motivo por el quenuestros clientes nos contratan es porque somos buenos consultores, no grandes empresarios.

  • Por último, ¿cuál es el perfil ideal de un consultor de incidencia pública?

Un buen consultor de incidencia pública debe de contar con tres competencias clave: tener una gran sensibilidad con el entorno, empatía y ser buen comunicador. Debe ser alguien que observe y analice el contexto económico, político y social, así como el debate público. Hay ventanas de oportunidad que el sector privado no aprovecha por estar desconectado y desvinculado de la actualidad y la opinión pública. Un buen consultor de incidencia pública, además, debe ser capaz de escuchar y conectar con su interlocutor, aunque piense de forma muy diferente. Las grandes brechas de nuestra sociedad, como la generacional, entre el mundo público y privado o la brecha territorial son consecuencia, entre otras cosas, de no hacer esfuerzos por conocer y reconocer las razones del otro. Y finalmente, debe ser un buen comunicador. Al final del día, la capacidad de contribuir al debate público y de generar alianzas con la sociedad son las mejores fórmulas para participar del proceso de toma de decisiones colectivas y así, contribuir a maximizar el impacto positivo en la sociedad y transformar el futuro.

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