Para todo aquel que no conozca el término, se conoce al employer branding como aquella estrategia empresarial que tiene como objetivo generar una buena imagen de marca y reputación como empleadora para así poder atraer a los mejores talentos. Y es que, ¿quién no quiere tener a los mejores trabajadores en su empresa? Pues conseguir esto es muy fácil con unas sencillas acciones.
En primer lugar, sabiendo qué dicen de tu empresa. No en vano, conocer lo que dicen en Internet extrabajadores, clientes, la mano de obra de la empresa y otras personas relacionadas con la misma es fundamental para poder actuar en consecuencia. Hay varias herramientas que te pueden ayudar a conseguir esto como Who’s Talkin, How Sociable o Google Alerts. Gracias a ellas estarás al tanto de lo que se comenta y podrás actuar rápidamente para atajar una crisis.
Una vez que conozcas qué es lo que la gente opina de ti y hayas analizado los resultados obtenidos, es el momento de potenciar esa buena imagen o cambiarla, si es que no es del todo favorable. Puedes hacerlo tanto en el mundo online como en el offline. En el mundo real puedes llevar a cabo una serie de acciones que llamen la atención y que creen interés por tu compañía. Patrocinar o promover eventos de carácter social y enviar a ferias y congresos embajadores de marca son pequeños gestos que pueden ayudar a expandir tu marca y hacerla más apetecible si cabe.
En la Red puedes servirte de Facebook, Twitter, Instagram o YouTube para conseguirlo. Haz vídeos corporativos que reflejen ese buen ambiente, muestra a tus trabajadores en su día a día, dales voz y déjales que se expresen en tus redes. Así, las personas ajenas a la organización podrán ver que no tienes nada que esconder y que tu empresa es como la muestras, ni más ni menos.
Hasta ahora hemos hablado del proceso a seguir de cara al exterior, pero no hay que olvidarse de los que ya forman parte de tu entidad. Ofrecerles una mejora en el sueldo, reconocer su esfuerzo y conciliar la vida laboral con la personal son pequeños actos que no se ven desde fuera, pero que los empleados se encargarán de transmitir boca a boca. Obviamente, es difícil llegar al nivel de Apple o de cualquier otra gran compañía en la que todo el mundo quiere trabajar, pero en la medida de lo posible hay que tratar de motivar y mantener el ánimo elevado para que tus empleados sigan queriendo formar parte de tu familia.
Recuerda que tener una imagen de marca buena como empleador hará que, en circunstancias similares, tanto los trabajadores que ya forman parte de tu compañía como los talentos externos se decidan por tu organización en vez de por la competencia.

