Uno de los pasos fundamentales que debes desarrollar cuando te adentras en el mundo laboral es crear una red de contactos lo suficientemente amplia y sólida que te ayude a lo largo de tu carrera laboral. Obviamente, estas relaciones no surgen fácilmente y requieren de tiempo, esfuerzo y predisposición. Se trata de hacer networking o lo que es lo mismo, conocer a otros profesionales del sector, tanto los que estén también empezando como los más consolidados, para que te sirvan de apoyo y, quién sabe, crear relaciones de colaboración en un futuro.
Aunque el networking más habitual se realice en eventos, ya sea de manera individual como representando a tu empresa, el business networking no es la única forma que existe de ampliar tu red de contactos. También se puede realizar en grupos o incluso a través de redes sociales, es decir, social networking. Y es que las redes tienen un gran potencial, ya que te ayudan a ver las relaciones ocultas de tus contactos, un aspecto que a priori antes no conocías.
Incluso los más innovadores pueden optar por el speed networking. Se trata de reuniones rápidas para establecer relaciones de negocio. Obviamente, ni que decir tiene que no vas a cerrar un trato en un par de minutos, pero sí puedes llegar a descubrir otros emprendedores o empresarios con los que realizar alguna sinergia o colaborar en un futuro.
Lo único que está claro es que, sea de la forma que sea, el networking le proporciona a tu empresa numerosos beneficios. Te permite conocer a empresarios de tu mismo sector con los que compartir información o realizar alguna colaboración y a potenciales clientes con algún proyecto que desarrollar. Pero no solo eso, que es lo más obvio, al tener un grupo de contactos del sector e interactuar con ellos, lo que estás haciendo es crear imagen de marca, ya que hablarás sobre tu actividad, clientes, método de trabajo…, en definitiva, lo que hace diferente a tu compañía. No parece tan importante como cerrar un acuerdo, pero a la larga es muy provechoso, ya que se acordarán de tu empresa cuando haya nuevos proyectos entre manos.
Ya sabes más o menos qué tipos hay y qué beneficios reporta, ahora es tiempo de que conozcas cómo hacerlo.
Consejos para hacer networking presencial
En primer lugar, deberás conocer las empresas del sector (hay directorios en los que aparecen) y las ferias o eventos que van a tener lugar en los próximos meses. Una vez que se acerquen estos eventos, deberás investigar quién estará allí y programar reuniones con ellos. No sirve de mucho ir al Salón del Empleo Executive, que ha organizado ESERP recientemente, o a otros eventos como FITUR a ver los stands, tienes que fijarte un mínimo de reuniones o contactos que hacer. Así sabrás si ha sido productivo tu día o, si por el contrario, deberás poner más interés en próximas ocasiones.
¡Sonríe! No es una tontería, la primera impresión cuenta y mucho, por lo que cuidar tu imagen personal y sonreír es la mejor forma de atraer a un cliente.
Por último, otro detalle que deberás tener en cuenta son las tarjetas de visita. Intenta crear una tarjeta de presentación que llame la atención (con código QR, de madera, totalmente negra…) y, por supuesto, no te las dejes en casa. Tendrás que intercambiar decenas en estos eventos. Ya de vuelta en la oficina, revisa las tarjetas que te han entregado y realiza un seguimiento. De nada sirve haberte pasado tres días haciendo networking si luego no contactas o intentas mantener una relación empresarial con la gente que has conocido.
Y recuerda que tan importante es crear o conseguir esos nuevos contactos como mantenerlos. No te olvides de cuidarlos como si fueran de tu familia. ¡Nunca sabes cuándo te van a necesitar!